Bajo porcentaje de mujeres investigadoras en Colombia

Del total de investigadores reconocidos por MinCiencias en el 2019, solo el 38% son mujeres.

  • La ausencia de mujeres en la investigación en el país es una deuda histórica, ya que, en 6 años, solo aumentó en 2 puntos porcentuales la participación de mujeres investigadoras, pasando de 36% en el 2013 al 38% en 2019.
  • Colombia se sitúa como uno de los países con menor proporción de mujeres investigadoras comparado con América Latina. De los 17 países listados por el Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad (OCTS), Colombia ocupa el puesto 14, estando solo por encima de Chile, México y Perú.

 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana realizó un análisis estadístico que evidencia las inequidades de género en materia de investigación en Colombia, con base en la información más reciente disponible en el Ministerio de Ciencias.

El análisis encontró que, de los 16.796 investigadores reconocidos en la convocatoria de Min Ciencias 2019, solo 6.411 investigadores son de género femenino, lo que equivale al 38% del total de los investigadores. En algunas áreas de conocimiento este reconocimiento es aún menor. Por ejemplo, en áreas tales como ingenierías: mecánica, eléctrica, electrónica, informática y civil, así como, ciencias físicas, donde la proporción de investigadoras no supera el 20%.

El informe destacó que, si bien existe un aumento de las mujeres graduadas en los diferentes niveles académicos (pregrado, postgrado, maestría y doctorado), el porcentaje de mujeres en investigación solo experimentó un ligero aumento de 2 puntos porcentuales entre el 2013 y el 2019. Realizando la comparación entre mujeres y hombres, hay siempre más hombres graduados en todos los niveles académicos. En el caso de maestría y especialización, las diferencias entre los sexos son relativamente menores que con respecto a doctorado. Mientras que en maestría la diferencia entre hombres y mujeres es de 16% (en contra de las mujeres), en doctorado es de 26%.

Al respecto, el Laboratorio indica que, según la literatura internacional, las mujeres abandonan poco a poco sus actividades profesionales y de formación ya sea por razones personales, o debido a barreras institucionales, estereotipos y otras formas de discriminación, arraigados en la cultura del país.

Por otro lado, LEE expone que Colombia se sitúa como uno de los países con menor proporción de mujeres investigadoras comparado con América Latina. De acuerdo con cifras del 2018 del OCTS, el promedio de participación femenina en investigación en Latinoamérica y el Caribe está en 46%, 8 puntos porcentuales por encima del promedio de Colombia. De los 17 países listados, Colombia ocupa el puesto 14, estando solo por encima de Chile, México y Perú.

Cabe mencionar que lo anterior, también, es un reflejo de las inequidades de género existentes desde la educación media en Colombia, ya que se evidencia que las niñas puntúan menos en las pruebas estandarizadas de matemáticas y lenguaje. Ello conlleva a que un porcentaje comparativamente menor de mujeres, con respecto al de hombres, se inclinen a estudiar programas académicos con un alto contenido de matemáticas, como los denominados STEM (por sus siglas en inglés) que incluyen carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. El LEE afirma que las brechas en desempeño no se deben a falta de capacidad por parte de las niñas, sino a aspectos culturales y sesgos de género que están muy arraigados en sociedad como la nuestra.

El Laboratorio presenta algunas recomendaciones en la lucha para reducir las inequidades de género desde la educación y en la investigación:

  1. Concientizar a la sociedad, especialmente a padres y docentes de la existencia del fenómeno y la necesidad de eliminar los estereotipos de género del lenguaje, el comportamiento, los juegos que se promueven a niños y niñas, entre otros.
  2. Hacer acciones más contundentes para mejorar el acceso de las mujeres a programas doctorales. Por ejemplo, becas exclusivas para mujeres en ciertas áreas con poca representatividad o apoyos extra en la medida en que tengan hijos pequeños para apoyar su cuidado.
  3. Fortalecer los roles de género que empoderen e inspiren a niñas y mujeres a participar en actividades de ciencia, tecnología e investigación, convencidas de que son capaces de alcanzar sus metas con garantías de que se encuentran en igualdad de condiciones frente a los hombres.
Consulte el informe completo ACÁ o en la sección PUBLICACIONES.

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